EXPRESIONES MUSICALES EMERGENTES.
EXPRESIONES CULTURALES DE TENSION ANTE LA NORMALIZACIÓN DE LA MÚSICA.
Los artistas escogidos dan muestra de la diversidad musical en la que nos invita a desenvolvernos, en como la música nos permite fortalecer las dinámicas sociales a través de una armonía musical, en este caso como resistencia ante el flagelo omitido por el sistema. A través de estas creaciones artísticas se trasmite emociones que hace que quienes las entonen tomen conciencia o las adapten a su realidad permitiendo explorar nuevas emociones ya sean de felicidad, tristeza, enojo o valentía.De esta manera las expresiones musicales expuestas son poco convencionales ante la industria musical, sin desconocer que estas son las principales en movilizar voluntades, en transmitir un alto contenido de información, recoge intereses comunes de masas populares, contribuyendo a una memoria colectiva histórica, es el caso del cantautor Carlos Lugo un gran icono de música de protesta que acompaño las movilizaciones estudiantiles y obreras originadas en Universidad Surcolombiana, quien cargo con la bandera de los desaparecidos, la violación de derechos humanos, la corrupción estatal, el medio ambiente que se vio y se ve afectado por unas empresas trasnacionales, y desde su voz daba aliento de lucha y resistencia a un pueblo que está cansado de la opresión.
La muestra artística por parte MafiAndina se basa en la lucha social, la reivindicación de sus derechos como sujetos sociales, la narración de hazañas y poemas que describen la cultura y tradición a través del idioma idiomas kichwa y castellano.
YouTube: guerrera ancestral _Nueva primavera.
Es responsabilidad de todos ser partícipes de cada una de las muestras musicales como parte de la memoria de la humanidad.
LA MÚSICA Y LAS DESIGUALDADES.
La música; definida por la real academia de la lengua como el arte de combinar los sonidos en una secuencia temporal atendiendo a las leyes de la armonía, la melodía y el ritmo; que por siglos ha sido considerada como una expresión artística, cultural y de comunicación ha presentado a lo largo de la historia cambios, variaciones y evolución en todos sus ámbitos. Este arte se ha considerado por siglos como una acción netamente para oyentes; por lo cual se han impuesto algunos requisitos para poderla apreciar y/o disfrutar; la tradición colonial por décadas nos ha vendido la idea de que la música solo es posible en escenarios que cuenten con un compositor, un intérprete y un oyente.
La música puede ser considerada como una de las actividades distintivas del ser humano, por ende, como acto social encierra no solo la producción sino en la validación y transmisión histórica de sus productos. Gracias a las múltiples características de la música, entre lo cual resaltamos su facilidad de acceso a cualquier comunidad y el poder de reunir multitudes; la música, así como muchos factores masificadores, ha llegado a ser prohibida acudiendo a interés propios de las hegemonías de poder, de igual manera en otras ocasiones la música ha llegado a ser instituida en el mismo orden por los intereses particulares de unos pocos que siempre se ha dedicado a oprimir y dominar sociedades.
Pero dentro de la evolución misma de la sociedad; la cual el pueblo ha logrado, gracias a la apropiación del valor común y de la protesta social, la música también ha encontrado un lugar muy importante; por su carácter simbólico y su variedad en formas y maneras de expresar los sentires de una comunidad, la música tiene el poder de trasformar los significados, sentires y sensaciones de quienes se empoderan de ella y la entienden como un instrumento de protesta, cambio o resistencia, es así como durante las dictaduras la música logra convertirse en un canal de buenas relaciones y lazos de empatía entre los colectivos sociales a través de la manifestación artística del canto y la musicalización de la iniquidades y opresiones en la historia.
La música ha llegado a ser considerada un elemento de guerra; en lugares como Latinoamérica y el Caribe, se ha logrado que la cultura musical no pierda su vigencia; las expresiones musicales de indígenas, campesinos, palanqueros entre otros, ha perseverado logrando perdurar a través del tiempo y convirtiéndose en un ejemplo de historia, cultura y lucha social de cada comunidad; pues aunque actualmente se busca alcanzar relaciones equitativas y se propone entender la música como un lenguaje universal; este planteamiento sin duda está muy lejos de ser acertado; la brecha de formación, aceptación, vinculación y “normalización” es enorme y persistente dentro de la sociedad; una sociedad que parece estancada en el colonialismo; donde resaltan y persisten aspectos como el machismo, racismo, clasismo y demás acciones netamente excluyentes que sin duda limitan los beneficios de la música; pero es aquí donde la educación y quienes somos sus representantes necesitamos empoderarnos de la lucha y transformación social que busca formar generaciones más justas, más incluyentes y sin duda más heterogéneas, sociedades donde no solo se respeten, si no que se valoren y se resalten las diferencias; la música, así como cualquier otra expresión artística o cultural debe romper paradigmas y trascender a una nueva y mejor educación, donde todos podemos ser “normalmente diferentes”.

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